La gente coloca inocentemente carteles sin pensar que pueden resultar curiosos para alguien con cámara de fotos en el móvil . He visto dos carteles fantásticos: uno para vender un coche y el otro para encontrar un animalillo perdido . Los maños estamos locos .

El coche lo venden barato, sí, pero quién va a gastarse 350 ¿euros? ¿libras? ¿rupias? ¿escudos de Cabo Verde? en un coche que no arranca y, por consiguiente, ni siquiera se moverá hasta un taller. No sé si enviarle esta imagen a Iker Jiménez: ¿quién es el autor de esta terrorífica "oferta"? ¿Es posible que exista alguien en este mundo que se crea capaz de vender esta tartana? Y lo más siniestro... ¿Es posible que exista alguien en este mundo que la quiera comprar? (toque final con música de Cuarto Milenio como fondo) .

Doy fe de que este cartel lleva como mínimo cinco meses en esa ventanilla y de que el coche lleva los mismos o más ocupando esa plaza en la calle.

Por cierto, ¿alguien conoce el significado del verbo 'lamar'? Dios, este cartel lo tiene todo, es perfecto .

El siguiente cartel me resulta entrañable. Esta chica, Esther, ha perdido su mascota y ofrece recompensa. Entiendo: es doloroso perder una mascota y es relativamente fácil extraviar al perro, al gato o al pájaro... Pero, por Dios, ¡estamos hablando de una tortuga! Vamos a ver, alma de jarro, ¿cómo cojones has perdido una tortuga? ¿Acaso te la regaló Carl Lewis o algo así? Mejor aún, teniendo en cuenta que la velocidad ordinaria de una tortuga común (no la de Carl Lewis, claro ) es de 70 m/h, es decir, necesita aproximadamente un minuto para recorrer un metro, ¿a qué velocidad te desplazas tú para perderla? Sólo encuentro una explicación que no sea la existencia de tortugas-Carl Lewis (aunque parece la más razonable a juzgar por el dato de la recompensa: parece ser difícil atraparla ): quizá Esther no sea humana del todo. Podría tratarse de una prueba fehaciente de la hibridación exitosa entre géneros, en este caso, humano y perezoso . Otra suculenta imagen para Iker: el cartel puede demostrar dos cosas: o que existe una nueva especie de quelonio veloz o que existe una nueva especie de Homo-Bradypus entre nosotros que se desplaza a la velocidad del caracol . En cualquier caso, creo que estamos ante un revolucionario hallazgo en el campo de la Biología (de nuevo, toque final con música de Cuarto Milenio)